Jonas Hanway: su valentía cambió la forma de transporte de la época

El paraguas o parasol es un accesorio que sirve para cubrirnos o protegernos de la lluvia o del sol, su origen se remonta a unos 2.600 años (siglo XI a. C.) y proviene de China, donde fue inventado, solo podían usarlos las personas de alto linaje, políticos y nobles. Generalmente, el sirviente o esclavo lo llevaba cubriendo a su amo ya fuese a pie o en carro a caballos.

Hacia el siglo XVIII en Inglaterra se introdujo el paraguas en Europa y era usado para cubrirse de la lluvia, gracias al comerciante perteneciente a la nobleza Sir Jonás Hanway (1712 – 1786), quien tuvo la genial idea de darle ese uso luego de ir por negocios a Persia.

 

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Allí observó que las mujeres se cubrían del sol con unos grandes parasoles que habían sido adquiridos en China y fue cuando se le ocurrió que le podía servir para protegerse de la lluvia, que era muy frecuente de su ciudad natal. Es así como los pobladores de Londres lo verían con su paraguas en mano cubriéndose de la llovizna.

 

Jonás Hanway tuvo la osadía de andar por las calles de esa ciudad con uno de estos, por lo que durante 30 años fue muy criticado por los transeúntes que le demostraban su arrogancia y superioridad. Él sin importarle nada caminaba presuntuoso con su paraguas fabricado de costillas de animal, con una tela superpuesta por encima que lo mantenía seco.

 

A los cocheros les desagradaba Jonás Hanway porque siempre estaba seco pese a la lluvia.

Por su parte, a los cocheros que trasladaban a los ciudadanos les desagradaba este individuo porque siempre estaba seco pese a la lluvia, lo cual hacia presumible que la gente dejara de usar carruajes tirados por caballos. El uso del paraguas se hizo habitual y para el año 1800 un paraguas inglés era un accesorio símbolo de elegancia y etiqueta para la época.

 

Estos paraguas pesaban cerca de 5 kilos, su estructura era elaboraba con huesos de ballena y madera. Otros elementos distintivos de los paraguas fueron el mango tipo rapier, con una espada o estoque, confeccionados con cuernos de animal (marfil, hueso, concha de carey o maderas nobles talladas con diversas formas).

 

En 1850 se impusieron los estilos con mango de metal en forma de U, de menores tamaños y más económicos y como antes era un complemento para la élite social estaban fabricados de tela de seda, el bastón y las varillas eran flexibles pero resistentes a los fuertes vientos (caña, madera, cobre y hasta hierro).

 

Esta peculiar historia sobre el uso del paraguas que impuso el comerciante Jonás Hanway deja una moraleja y es que afrontó con gallardía los comentarios malsanos y antipatía tanto de la gente de sociedad como de los cocheros.

 

Así Jonás Hanway ignoró los prejuicios, pero lo más relevante es que con su paciencia y proceder consiguió que los hombres y mujeres usaran el paraguas para que pudieran salir a la calle en días lluviosos y usar cualquier tipo de transporte desde los carruajes tirados por caballos, hasta los futuros carros que hoy día se conocen como taxis.