Sentí que necesitaba mi ayuda

necesitaba mi ayuda

La historia de taxista comenzó cuando un anciano llamado Juan, solitario y olvidado por su familia, decide salir de su hogar con el propósito de conocer personas, conseguir una actividad que le genere distracción y que pueda disfrutar de esos momentos que en su juventud le otorgaron mucha felicidad. Por tanto, se acerca a un lugar donde frecuentemente transcurren muchos taxis de la localidad. De esta forma, entra a uno de ellos donde conoce al joven taxista llamado David, con el cual habla de sus hechos vividos, de política, de la sociedad y los diferentes cambios ocurridos en los últimos años. El anciano ya cansado de su paseo le comunica al chofer que lo lleve de regreso a su hogar. El joven se da cuenta de que sentía mucha soledad y tristeza por no tener una persona cercana con quien hablar o compartir cosas.Tras dejar al anciano, el taxista se quedó muy pensativo por la situación y le ofreció regresar a buscarlo al día siguiente, para así, poder llevar a cabo otro paseo. David se quedó muy consternado al ver la penosa situación que atravesaba este hombre de avanzada edad. ¿Necesitaba mi ayuda?, se preguntaba el taxista en repetidas ocasiones.

La mañana siguiente, el joven regresa en busca de su nuevo amigo, el cual comparte muchas anécdotas e historias mientras ambos admiran los diversos paisajes de la ciudad. Juan había cambiado su humor, tras conseguir la amistad que esperaba desde hace mucho tiempo.

David se sorprende al darse cuenta de la sabiduría y experiencia que este hombre poseía, estado muy a gusto en su compañía y de los relatos que ambos sostuvieron.

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El anciano recurre a comentarle al taxista sobre hechos pasados en su vida, de cómo el pasar de los años fue dejando atrás cada uno de los seres queridos que componían su familia, debido a que sus hijos se fueron a otros rumbos muy lejanos y su esposa falleció por una enfermedad terminal, lo que lo dejó inesperadamente solo. El taxista al escuchar sus relatos, sintió mucha tristeza y conmoción, por lo sucedido, ya que él apenas, estaba empezando a vivir y crear una familia.

Tiempo después, Juan y David pasaron a ser muy buenos amigos consiguiendo así, la compañía que buscaba. Las historias de taxis como esta, suelen ser un ejemplo esencial en la vida de los seres humanos, ya que al conocerlas, muchos repetirán lo que el taxista hizo para ayudar a este noble y triste hombre.